Miércoles, 16 de mayo de 2012


Actualidad

El señor Elton John derrochó elegancia

Valentina Ruiz Leotaud vruiz@cadena-capriles.com

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El cantante británico se presentó este 5 de febrero en Caracas en el marco de una gira mundial que lo tendrá viajando hasta mediados de año

Pocos sabían qué esperarse de un concierto de Elton John en la Universidad Simón Bolívar. ¿Se llenaría? ¿Qué tanto espectáculo haría él? ¿Usaría sus lentes estrambóticos de otrora?

La suposición inicial, de que el público estaría integrado fundamentalmente por gente grande, se cumplió a cabalidad. Y el ídolo suscita tantas pasiones que no sólo muchos de esos “mayorcitos” gritaban como en sus mejores años de adolescencia, sino que además más de uno se fue con silla de ruedas y andadera en mano. 

Claro, la buena música resulta atractiva para cualquier edad y, a medida que los asientos se alejaban del escenario, en la multitud se mezclaban individuos pertenecientes a esas nuevas categorías de “adultos jóvenes” y “adultos contemporáneos”.

Abrebocas de lujo


Mientras disfrutaban conversando o tomándose un buen vino, los asistentes se vieron sorprendidos por la puntualidad inglesa, pues si bien el concierto estaba pautado a las 8:00 p.m., lo regular es que a las 9:00 p.m. hubiese arrancado. No obstante, Sir Elton John no dejaría a sus fans esperar tanto, así que a las 8:15 p.m. se montaron sus teloneros, 2Cellos, para que a las 8:30 p.m. en punto se subiera a la tarima el más esperado de la noche.

Y el acto de apertura no pudo ser mejor pues, tal como dice su nombre, el dueto croata que dio inicio a la velada se valió de dos cellos para versionar clásicos del pop y el rock; abriendo con “Smooth Criminal”, de Michael Jackson, encendieron los ánimos para pasar a "With or without you" de U2, luego "Smells like teen spirit" de Nirvana, "Highway to Hell" de ACDC y, con la banda del inglés ya completa en el fondo, con una propuesta de "Saturday Night" que le dio paso a una entrada tranquila de Sir Elton John. A sus pies, la emoción estalló con gritos y aplausos.

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2Cellos. Foto: Evenpro


Intro movidito

Ataviado con una camisa violeta, con lentes discretos que le hacían juego y con un sobretodo negro con trazas de lentejuelas en el mismo tono morado, adornado además con una diosa hindú bordada en la espalda, el originalmente llamado Reginald Kenneth Dwight se sentó en su piano lustroso, con bordes brillantes y tras levantarse para agradecer la ovación de sus admiradores, continuó con el éxito de los ochenta “I’m still standing”.

“Buenas noches, Caracas. Es mi segunda vez aquí y ¡realmente quiero tocar con mi banda!”, saludó para seguir con “Levon”, donde hizo gala de su maestría al hacer un segmento de su solo con las teclas mirando a la audiencia y no al instrumento, con una sonrisa de oreja a oreja.

Al terminar la pieza, se aventuró con un español, evidentemente venido de Europa, y tras un “gracias” indicó que interpretaría “Madman across the water”, de su disco homónimo de 1971. Por unos cinco minutos se extendió el tema, mientras los espectadores enloquecían, pues Elton quiso dar innumerables muestras de sus habilidades con las blancas y las negras mezclando, incluso, algunos acordes de “Chica de Ipanema” que pusieron a más de uno a bailar.

Las cámaras enfocaban sus manos y, de cuando en cuando, se paseaban por los habilidosos Nigel Olsen, con sus guantes blancos en la batería, y Davey Johnstone, el gurú de las cuerdas que cambió su guitarra eléctrica por una mandolina con John pulsó las primeras notas de “Holiday Inn”. “Cuando empecé a viajar a Estados Unidos, en los setenta, siempre nos quedábamos en el mismo hotel, así que decidí componerle esta canción”, aseveró el artista.

Elton y guitarrista
Johnstone y John. Foto: Evenpro

Música para los oídos

No hay más que decir. Quienes asistieron al concierto de Elton John en Caracas fueron a disfrutar de una noche apacible para enriquecer el espíritu a través de las melodías del virtuoso. Nada de fuegos artificiales, ni bailarines en escena, ni luces enloquecedoras; sólo él, su orquesta, sus coristas legendarias moviendo las manos, sus letras y sus dedos.

Por momentos, la atmósfera llegó a parecer monótona, sin embargo, apenas se terminaba de tener ese pensamiento el señor de los trajes fastuosos sorprendía con algún sostenido o con un nuevo solo que eran clara demostración de que los años no pasan cuando del talento se trata.


“Tiny dancer”, “Philadelphia Freedom”, “Goodbye yellow brick road” siguieron en su recorrido por los primeros años setenta para llegar a un track que no es tan nuevo pero que fue insigne en 1997: “Candle in the wind”. Con un público completamente silencioso, Sir Elton John interpretó el que fuera su tributo la princesa Diana de Gales y, al finalizar, se levantó de su banqueta visiblemente emocionado para agradecer el estallido de aplausos.

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Foto: Evenpro

Pero la nota nostálgica no duró tanto y con el tema que le da su apodo, “Rocket Man”, el cantante gozó recorriendo su piano de punta a punta (y a punta de blues), mientras arrugaba la cara y le decía “yeah, man” a Johnstone y mientras miles de personas coreaban con él y vibraban a más no poder con los más de cuatro minutos que se dedicó a teclear y a repetir el coro una y otra vez, sosteniendo el “rooooockeeeet maaaaaan”.

Luego de “I guess that's why they call it the blues”, anunció que venían dos temas de su último álbum, The Unión y, sonriente, señaló: “si quieren, pueden bailar”. Con “Hey Ahab” muchos siguieron su sugerencia pero pararon con “Gone to Shiloh”, dedicada a la guerra civil y a lo “terrible que es estar peleando con tus seres queridos”.

“Monkey suit” puso a Rose Stone, Lisa Stone, Tata Vega y Jean Whiterspoon a menear las caderas y, al final, lo llevó a concluir: “Es increíble hacer música para vivir y lo mejor es poder hacerlo con unos músicos geniales, así que se los voy a presentar” y dio paso a la enumeración de cada componente de la banda empezando, por supuesto y como buen caballero inglés, por las damas.

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Foto: Evenpro

Cierre de lujo

“Someone saved my life tonight”, que escribió luego de su intento de suicidio, le dio paso a un set más bajo de energías que continuó con “Honky cat”, “Sad songs”, “Daniel”, “Sorry seems to be the hardest word” y “ Don't let the sun go down on me”.

Con “Bennie and the jets” los ánimos volvieron arriba gracias a la magia del blues y de sus manos y la fiesta se mantuvo con “Bitch is back” y el esperadísimo “Crocodile rock”, con el que más de uno “dejó la suela” bailando.

Luces abajo, despedida falsa y una vuelta sin igual con sus dos exitazos de la película El Rey León: “The circle of life” y “Can you feel de love tonight”.

El romance,  junto con la voz de Elton John, ocupaba todo el espacio y el adiós con “Your song” dejó a todos felices y a miles de parejas, nuevas y veteranas, saliendo tomadas de la mano o abrazadas.

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MAIRLETH
VELAS EN EL VIENTO
07/02/2012 12:54:20 p.m.
 (Foto: Cortesía de Evenpro)

(Foto: Cortesía de Evenpro)