Muchos perros se transforman
cuando se les deja solos. Para algunos dueños, su amada mascota se convierte,
como si le hubieran girado el suiche, en virtuales monstricos capaz de
destrozar todo en su ausencia. El fenómeno se da por la enorme dependencia afectiva
que el can establece con nosotros, y es un trastorno clínico muy común: la
ansiedad por separación. La española Asociación Nacional Amigos de los Animales
(ANAA), responde algunas preguntas que nos servirán para lidiar con este canino
problema emocional:
¿Qué es la ansiedad por separación?
Es
una reacción de ansiedad que se observa en algunos perros al ser separados de
sus propietarios.
¿Cómo sabemos que sufre
de ese trastorno?
La
ansiedad que padece el perro se suele manifestar a través de tres síntomas: 1. Destrozos
en la casa; 2. Ladridos y lloros continuados; 3. Defecación y micción dentro de
casa. El perro puede mostrar uno, dos o los tres síntomas descritos. La
ansiedad por separación aparece incluso en separaciones de corta duración, de
apenas unos minutos.
¿Por qué los perros tienen ansiedad por separación?
Las
reacciones de ansiedad ante la separación son muy frecuentes en las especies sociales
como el perro. La ansiedad por separación podría tener su origen en una
excesiva dependencia, o exceso de apego, del perro hacia uno o varios de los
miembros de la familia. Por ello, los síntomas de la ansiedad se manifiestan
siempre cuando el propietario se encuentra ausente o en los momentos anteriores
al abandono del domicilio.
CÓMO TRATAR EL PROBLEMA
¿Quién debe cumplir las indicaciones del tratamiento?
TODAS las personas que conviven
con el perro o tienen un contacto continuado y frecuente con él.
¿Con qué rigidez deben cumplirse las normas del
tratamiento?
TOTAL. Por desgracia, los
mecanismos de aprendizaje del perro dejan muy poco margen a la equivocación. En
otras palabras, si cumplimos una norma 99 veces bien y una mal, el efecto de
esta última puede reducir mucho la eficacia global del tratamiento.
¿Cuáles son las medidas a seguir antes de abandonar el
domicilio
Ignorar
al perro durante 20 o 30 minutos antes de salir de casa. No darle pistas de nuestra
salida, por ejemplo evitando frases como “volveré pronto” o “pórtate bien”.
Durante
la salida, intentar camuflar o cambiar el orden de presentación de aquellas cosas
que hace al salir y que más alterado ponen al perro, como coger las llaves, desayunar,
cerrar las puertas, etc., e intentar vestir de la forma más parecida posible a
cuando lo hace para estar en casa. El objetivo del ejercicio es que el perro se
acostumbre a ellas y no las relacione de forma necesaria con el momento de la
salida.
¿Y al regresar a casa?
Ignorar
la conducta del perro (esto significa no
mirarle, hablarle o tocarle) durante el tiempo necesario hasta que se calme y/o haga su vida
normal por la casa. Debe ser totalmente indiferente a sus saltos y muestras de
alegría. Esto normalmente suele durar entre 15 y 30 minutos.
No castigar al perro por los
destrozos o las conductas que han ocurrido en ausencia de sus propietarios. El
perro no entenderá por qué se le castiga y sólo conseguiremos aumentar su
ansiedad.
Nunca volver a casa si se oye
al perro ladrar. Si se hace esto, aprenderá que de esa manera su dueño regresa con él.
¿Cuál es la duración de un tratamiento de ansiedad por
separación?
La
ansiedad por separación no es un problema que pueda corregirse en unos días. En
muchos casos pueden ser necesarias varias semanas de tratamiento para
solucionar el problema por completo. El cumplimiento estricto de las pautas
descritas y la paciencia son las claves para conseguir controlar el problema.
Un entrenador es buena idea, mientras tanto, sigue los consejos abordados.
En casa
El perro sólo podrá recibir
atención si es por iniciativa del dueño. Es decir, ignórelo por completo siempre que se
acerque a usted en demanda de juego, caricias, paseo, comida o cualquier otro
tipo de atención; mientras que si es usted el que se acerca a él, sin que este
se lo pida, puede hacer esto cuando guste. Esta medida no es un castigo, sino
una vía para conseguir que el perro sea más independiente.
Enseñe
al perro que quedarse descansando alejado de usted, tanto en la misma habitación
como en otra diferente es más rentable para él que quedarse a su lado. Para
ello, prémiele con caricias, comida y/o juego cada vez que se quede tumbado
tranquilamente en algún lugar alejado de usted. En caso contrario, es decir, si
se tumba a su lado o le sigue por la casa, debe ignorarlo completamente.
WWW
www.anaaweb.org