Ingredientes
Masa
filo
Mantequilla
derretida
1
1/2 de tazas de azúcar
4
manzanas verdes sin piel, cortadas en dados
1/2
taza de vino blanco
1
palito de canela en rama
1
cucharada de pasitas
Preparación
Se
cortan las manzanas en dados pequeños y se agregan a una olla con el vino
blanco el azúcar y la canela se lleva al fuego medio hasta que se cocine la
manzana y los dados ya no se vean blancos sino se tornen como un color
ámbar transparente, se retira del fuego y se deja enfriar.
En
una mesa de trabajo o tabla cortamos la masa filo en rectángulos, siempre
cuidando que hay que taparla con un pañito cuando no se está manipulando, pues
se seca la masa y luego no será fácil trabajarla porque suele
quebrarse.
Con
una brocha de repostería pintaremos cada rectángulo con
mantequilla derretida hasta tres capas; luego, en el centro de este, ponemos
una cucharada de manzana cocida y una pasita, a continuación lo enrollamos
como una lumpia, volvemos a pintar nuestro strudel con mantequilla
derretida y le espolvoreamos azúcar por encima. Llevar entonces al
horno a 350 grados hasta que dore.
La masa filo se consigue en las tiendas árabes de
toda Venezuela. En Caracas se consiguen en
Sebucán, teléfono 0212-284.1589, tienen
excelente relación precio-calidad.
Fruta de la tentación
Aunque
apetecemos más las grandes y brillantes importadas, la manzana comenzó a
cultivarse en el país desde el siglo 17, en Barquisimeto, Los Andes, Caracas y,
aunque no lo crea, Zulia. Las nuestras son pequeñas y aciditas. Eso sí, todas
son ricas en fibra soluble, recomendada para evitar saltos bruscos en los
niveles de azúcar en la sangra, y pueden consumirse en numerosas preparaciones,
como strudel, dulces, jaleas, compotas, mermeladas, ensaladas, salsas y un
largo etcétera.